Entonces:
Habitaré las aguas quietas de un Leteo
prometido…
Cuando el resplandor de los relámpagos
me cegue, mostrándome
el nacimiento
puro de los colores.
Cuando,
al borde mismo del camino,
mis pies
se hundan, en la flema roja escupida
por mis úteros marchitos….
- Moriré,
mordiendo las espinas de hierro, que atraviesan
mi garganta,
e n c a d a G r i t
o … -
Entonces, sí;
Habitaré
las aguas quietas, de un Leteo
prometido…
Pintura: David Becquer Capuletto
