miércoles, 12 de marzo de 2014

" Bastarcidios "

Pues bien,
 AQUÍ ESTOY.
No más contracciones en el vientre del Verbo.
No mas mamar aguas servidas, en la placenta de los lamentos.

Mira mis ojos. Mira mis manos.
  -Llora tus escarmientos –
La carne ha brotado por entre los insomnios que gritabas en todos tus sueños.

AQUÍ ESTOY.
¡Han parido al imparido!      ¡Han apadrinado al bastardo del Verbo!

¡Campanas! ¡Campanas! ¡Campanas!
(Nadie cese de clamar campanas, en las Iglesias de todas las Aldeas)
Ya,
 Dejen de aullar los lobos, a una Luna siempre esquiva.
Ya,
 dejen de llorar las simadrusias, a los estaqueados entre estiércol.

Han llamado al Nunca Nombrado, entre calumnias de mirra e incienso,
Han proferido la palabra códice, 99 veces negada a los Ateos.

-Vístete de bienvenida, Muerte.       Vístete de bienvenida, Vida.-

Han suicidado la sangre misma, buscando en el Gólgota, el fin de sus tormentos.
Han masacrado los ojos, en busca de la mejor luz para su pupila.

Hombre tenue.  Hombre agua.   Hombre cuasi/muerto.
¡Pedías que la luz de tu Alma
  E s c u p i e r a
 al hijo engendrado entre tus tormentos!

¡ Llorabas!
Por las tres cruces, que te enseñaron,
 eran El Elemento.
¡Pedías por mí!                        ¡Pedías por mí!
Pues bien,
AQUÍ ESTOY.
¿Para que me querías?
Alberto Garcia - Alix -

martes, 11 de marzo de 2014

" Parkasuras "

…Y aún antes de la sangre…
 ¡Llévame!
-Abórtame de este mundo, como si el vomito de la Ira de Dios
regresara a su esófago -

¡Naufrágame!
- Eyéctame, hacia donde el arriba/abajo habitan el mismo  ínfimo punto
que el borde y el centro -

¡Arrástrame!
- Extravíame, donde yace  el nacimiento, del aullido gutural de cada uno de mis ancestros -

¡Desángrame!                     ¡Crucifícame!
(Déjame arder en la pira sexuada, de los Inquisidores)

Sé la madre única y virgen, de la puñalada que abra la eterna herida de mi Alma.
– Saboréalo –

Pero…antes del Agua y del Fuego,
antes del Aurora o el Alba;

…Y aun antes de la sangre, 
déjame aullar,
hacia donde la Entropía   
d u e r m e, 
 la invisible siesta de los Insomnes.
Lucien Lorelle, 1950


MIS BLOGS PREFERIDOS