lunes, 11 de noviembre de 2013

“ Shekináh “

Y serás El Iluminado  - sin tener certeza aun de serlo -
El Iniciado.
El Nombrado con el Nombre que no se Nombra.

Beberás tu sangre, destilada por los espejos
– Una vez,  y otra vez;
                                           ...  y tal vez otra –

- Un rayo de fuego grabará tu Alma,
con la agonía  invisible de los eternos 36.-

¡Ah!
¡Los Cielos se abrirán con el llanto de tus manos amputadas!
Y serás Hielo incandescente.
Dolor y Calma.
Hallazgo y Misterio.

Y serás El Iluminado. El Glorioso.
El engendrado en el vientre de la Noche sin Mañana.

Nacerás – continuamente – hasta habitar  el Centésimo Nombre.

- Un rayo de bastardía te parirá,
para morir sobre una cruz hecha de versos. –

Sabrás de tu condición de enjaulado y cancerbero.
Sabrás de la herida y su cura.   De la máscara y el reflejo.

Te sabrás hijo del Dios,  al que el óxido de la muerte
ha dejado al descubierto.

Serás el insepulto.   El Nombrado en los sueños.    El cordero.
Sabrás de los secretos que engullen los espejos.
Sabrás de vos y de mí.

Y cuando lo sepas, Nacerás;
                                                            Y  habrás dejado de saberlo…
Fotografía: MISHA GORDIN

sábado, 9 de noviembre de 2013

" Uelcom "

                                  Un peldaño.       - Y otro.-
                        Mis dientes desgranan Salmos olvidados.
                 Mis uñas se desgarran, en los bordes del aullido.

                              Un peldaño mas.    - Y otro.-
                              Escóndete conmigo, de la luz.
                        Escóndete conmigo, en mis tinieblas…

          Reflejos de los espejos que retorcemos entre los sueños.
                             ¿Querías conocer el fin del abismo?
                 ¿Querías saber a que preguntas tenias respuestas?
        
  -  Hay un Infierno escondido, en los caminos de la obediencia. -

              ¿Tu eres un Cristo Roto?          - ¿Lo soy yo? -
  Crucifiquemos, pues, nuestras sombras, entre los vértices de las dudas.

                                   ¡Ven!               ¡Ven a mi!
           Las huellas de la Muerte, son fuego sobre mi Alma quieta.

                   -Sólo baja otro peldaño.     – Y otro mas -
     Verás, que en los muros de mi sangre, aún no estamos muertos.

                    Verás que en las entrañas de mi herida,
                                   todavía – tibiamente-
                          Sopla, vírgen,  Nuestro  Viento…
 
Fotografia extraida de Google ( mdc ..?)

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